miércoles, 19 de marzo de 2014

Mecanismo del Enamoramiento

Recientemente, los científicos han comenzado a analizar el amor, algo que había estado reservado para los poetas y literatos. Científicos como Helen Fisher ahora miran con en el escáner el cerebro de personas locamente enamoradas o deprimidas por la pérdida de un gran amor y han descubrierto la importancia fundamental de los factores biológicos y hormonales de las substancias químicas en el proceso de amar.

Helen Fisher es investigadora del Departamento de Antropología de la Universidad de Rutgers, EE.UU. Ha conducido un extenso estudio sobre la evolución, la expresión y la ciencia del amor. Es autora de varios libros como ¿Por qué amamos? que describe cada aspecto de la experiencia de enamorarse desde un punto de vista científico.




Desde un punto de vista antropológico, Helen Fisher (En una entrevista sobre su libro Por qué amamos) comenta que, en la elección de la pareja se sabe que intervienen de forma importante la cultura y el momento en que se produce dicha elección (por ejemplo, debemos estar dispuestos a enamorarnos). 

La gente tiende a enamorarse de alguien que tiene alrededor, próximo; nos enamoramos de personas que resultan misteriosas, que no se conocen bien. Los hombres se enamoran más deprisa que las mujeres, y tres de cada cuatro personas que se suicidan cuando una relación acaba son hombres.

En cuanto a la pasión, ambos sexos presentan el mismo grado, pero en los hombres se ha descubierto una mayor actividad en una pequeña región cerebral asociada con la integración de los estímulos visuales. Es algo que tiene sentido, pues el negocio de la pornografía se apoya en los hombres y las mujeres intentan constantemente agradar con su aspecto a los hombres

La investigadora nos dice que durante millones de años el hombre se ha fijado en el aspecto de la mujer para saber si ésta sería capaz de darle hijos, se han sentido más atraídos hacia mujeres con un aspecto fértil. En las mujeres, se ha descubierto una mayor actividad en una de tres áreas diferentes, asociadas con la memoria y la memorización, y no simplemente con la capacidad de recordar. 

También durante millones de años, una mujer no podía mirar a un hombre y saber si podría ser un buen padre y un buen marido. Para saberlo, tenía que recordar. Y actualmente las mujeres recuerdan cosas como lo que había dicho su pareja el último día de San Valentín, o su comportamiento con anterioridad. Según Fisher, es un mecanismo de adaptación que las mujeres probablemente han poseído durante cuatro millones de años, para conseguir al hombre adecuado.







Fuente: codigo-psi

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